quienes somos
En Juglares enseñamos que actuar es poner el corazón en juego y a jugar. Que se trata de volver a aprender a ser humanos con otros. Este espacio de arte es un refugio para personas que tienen una necesidad expresiva y que quieren dar rienda suelta y encauzar su sensibilidad de una forma creativa.
Actuar es un juego que nos tomamos como cuando éramos niños: muy en serio.
En Juglares entrenan tanto personas que buscan una vida más creativa o un espacio de juego o un cable a tierra, como quienes quieren dedicarse profesionalmente a la actuación.
La riqueza está en la variedad.
Van a llevarse herramientas concretas para el oficio del actor: aprender a usar el cuerpo, la inteligencia, la imaginación y la sensibilidad para contar una historia.
La palabra vulnerabilidad es muy importante en Juglares.
Las actuaciones más poderosas nacen desde ahí.
Por eso entre todos construimos un espacio seguro, cálido y de confianza, donde el respeto, la escucha y la empatía son fundamentales para crecer, crear y compartir un poco más de lo que hay en nuestros corazones.
El entrenamiento está muy influenciado por los ejercicios emocionales de Eric Morris y por la técnica de Ivana Chubbuck e Inés Pascual, además de ejercicios lúdicos, de improvisación e imaginación que ayudan a liberar la creatividad y la espontaneidad del actor.
Combinadas, estas herramientas llevan a que los actores aprendan a actuar con verdad emocional y a crear e interpretar escenas poderosas, donde los personajes —y los actores— se vuelven una fuerza imposible de ignorar.
A través de los personajes buscamos entender mejor a los otros y a nosotros mismos, conocernos y aceptarnos más. Porque para actuar un personaje hay que entenderlo y no juzgarlo.
Lo que se aprende en la clase se lleva a la vida.
Después de más de 10 años de enseñar y de actuar, puedo decir algo con certeza: actuar hace bien. Deberían probarlo.
Belén Driollet –
Directora de Juglares